COMO PRACTICAR Y VOLVERSE UN EXPERTO EN DETECCIÓN
Dos amigos en el terreno: A la izquierda se encuentra Nicolás, un profesional de la detección con su Deepers quien pasa todo su tiempo de descanso en busca de tesoros y además conoce muy buenos sitios para investigar. A la derecha Oliver y su VLF con el cual nunca ha podido encontrar nada realmente interesante.
Nicolás le comenta: " Mira, en este sitio hubo una escaramuza en 1825 entre la armada y una banda de guerrilleros que robó un banco a dos días a caballo desde aquí, llevándose 240 monedas de oro y un costal relleno con monedas de plata. Se distribuyeron el botín y ante el peligro cada uno se apresuró a enterrar su parte con la esperanza de recuperarla más tarde. Pero el lugar, por falta de rocas, grandes árboles o señales aparentes a los alrededores no les permitió localizar con precisión sus escondidos ya que con el paso del tiempo la vegetación cubrió el terreno borrando todas las señales. Durante decenas de años los pastores rastrillaron el lugar y muchos encontraron fortuna.
El rastreo (balayage en francés)
Para investigar un terreno sin perder nada se debe hacer de esta forma. La cabeza de detección debe permanecer paralela al suelo a unos 5 ó 10 cm. Sobre todo no levantarla al final del movimiento de ida y regreso. Después de cada rastreo avanzas 50 cm más o menos. Nada se te escapará de esta forma. De vez en cuando te aconsejo de ajustar el sonido para siempre obtener un ligero sonido y poder así indagar mejor el terreno. El más pequeño pedazo de metal, aunque esté profundo, será señalado por un fuerte sonido. Es mejor trabajar con los audífonos ya que reconocerás con más facilidad los blancos detectados.
Poner atención:
Si escuchas un eco es buena señal y debes pasar de nuevo lentamente sobre el mismo lugar de manera de poder determinar si es un buen blanco disimulado o si debe a un eco parásito ocasionado por ejemplo por una piedra mineralizada. Puedes cambiar la frecuencia para analizar mejor el eco y volver a efectuar la misma operación en un radio de 90° ya que algunas veces los blancos se detectan más fácilmente en un sentido que en el otro. Para determinar el lugar exacto que acabas de localizar se levanta la cabeza de detección para obtener un sonido, justo cuando pasas exactamente por encima del blanco.

Después de dos horas de búsqueda y de cavar una veintena de hoyos, Nicolas recupero un puñado de balas de plomo, algunos cartuchos de letón o cobre y al fin el hallazgo: Una hermosa moneda de oro de 1820 que su Deepers logro localizar al fondo de una pequeña fosa y a solamente 28 cm de profundidad. Mi conclusión dijo Nicolas: Este lugar es prometedor ya que los VLF, debido a la mineralización del subsuelo no han podido encontrar nada a más de 10 cm de profundidad tal como pudo constatar Oliver con su detector VLF que se quedo mudo. Las balas de plomo son la prueba que los buscadores de tesoros que ya pasaron por allí con sus VLF ni siquiera las descubrieron. Despidiéndonos con una buena cerveza en mano en el pueblito más cercano Oliver prometió que volvería allí… pero esa vez con un Deepers.
Los ajustes: Debes ajustar tu detector lo más sensible posible según el terreno. Yo trabajo con la perilla sensibilidad en su máximo (Sensibilidad y profundidad máxima con un Deepers ),
El sistema de rechazo me indicará cualquier blanco ferroso no deseable (chatarras) hasta los 30 ó 40 primeros centímetros de profundidad, lo que me evita el esfuerzo de cavar huecos por nada. Es muy importante de tener este arreglo en tu detector porque sin eso pasara tu tiempo a excavar.
Una vez que aparecieron los detectores de metales proporcionó la ocasión para nuevos descubrimientos pero desde hace algún tiempo nadie encuentra nada y pienso que con tu VLF no lograrás tampoco hallar algo. Con mi Deepers (detector de pulsos de gran potencia) creo poder hacer un buen descubrimiento. Mira cómo funciona:
Antes todo y para tener éxito en detección lea bien lo que sigue: Antes de buscar pongase en la cabeza de él que disimuló ! Cual mejor sitio eligió para no perder lo que ocultó y poder encontrarlo facilmente más tarde.